Guisantes a la cerveza con morcilla

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Guisantes a la cerveza con morcilla

Lo de hablar de una receta con guisantes parece que no llama demasiado. Pero si le ponemos la coletilla de “… a la cerveza con morcilla”, la cosa cambia y hasta se hacen más apetecibles esos guisantes. Lo de que los guisantes van bien con cualquier cosa lo demuestra el hecho de que hasta se ponen de guarnición en no pocos platos. Además, su sencillez, hace que sea fácil agregarlo al menú.

Dificultad: Fácil

Tiempo: 45-60 minutos

Comensales: 2-3

Ingredientes

  • 400 gramos de guisantes
  • 1 cebolla blanca
  • 4 dientes de ajo
  • Pimientos asados en tiras
  • Media morcilla (unos 150-200 gramos)
  • 20 cl. de cerveza rubia
  • Una pizca de mantequilla
  • Una pizca de azúcar
  • Sal
  • Harina
  • Aceite de oliva virgen extra

Desarrollo de la receta

Será mejor, como es habitual, que los guisantes sean frescos pero, conociendo los problemas que puede causarnos la falta de tiempo a la hora de la compra, también pueden ser congelados. Únicamente habrá que tener en cuenta que tardarán un poco más en la cocción.

En una cazuela ponemos a cocer los guisantes con un poco de sal. Añadimos el azúcar y la mantequilla. Una vez cocidos, los reservamos.

Pelamos la cebolla y los ajos. Cortamos la cebolla en juliana y picamos los ajos. Sofreímos en una sartén alta con un poco de aceite de oliva virgen extra. En el momento en el que empiece a pocharse la cebolla, cuando empieza a oscurecer, añadimos los guisantes. Rehogamos un poco y, enseguida, los cubrimos con la cerveza y rectificamos de sal. Dejamos cocer a fuego lento, durante 15 minutos más o menos, hasta que se evapore la cerveza.

Durante la cocción vamos cortando la morcilla en rodajas no muy finas (unos dos centímetros estará bien), las pasamos por harina para que no se rompan al freírlas y las echamos a la sartén que tendrá poco aceite. Una vez fritas las rodajas de morcilla las dejamos escurrir en un plato con papel de cocina.

En el plato colocamos los guisantes rehogados con la cebolla y colocamos las tiras de pimiento y las rodajas de morcilla al gusto.

Ya lo hemos hecho, le hemos dado a los guisantes un color y un aspecto más llamativo y menos habitual que los archiconocidos guisantes con jamón.

Apunte del “cocinillas”

En alguna de las recetas consultadas, además de la cerveza y la morcilla, añaden menta o tomillo. He cocinado con tomillo (con cuidado de no pasarme) y le ha dado buen sabor. Lo he incorporado a la sartén a la vez que la cerveza.

Si quieres que los guisantes tomen más el sabor de la morcilla también puedes cortarla en trozos pequeños y añadirla antes a la sartén para que cueza con la cerveza.